miércoles, 9 de mayo de 2012

Autopoiesis: la organización de la empresa viva


Muchos creemos firmemente que las organizaciones son seres vivos, que nacen y se desarrollan en interacción con su entorno. Es habitual encontrar tal tipo de afirmaciones en la literatura de management o gestión empresarial ya desde los años 70 hasta nuestros días (Peter Senge, Arie de gueus,.....). 

En A+g, este concepto biológico de empresa que compartimos nos ha llevado a cuestionarnos si sería posible aprender de la experiencia de 4 millones de años con la que cuenta la Naturaleza y el tipo de soluciones de organización que han tenido más éxito en la evolución y que han dado lugar a los entes biológicos que ahora conocemos. Nos planteamos si podríamos aprender algo en relación al éxito biológico o competitividad de nuestras organizaciones:

En una primera aproximación a las ciencias de la vida, tan pronto como nos preguntamos cual es la característica que define a todo ser vivo y que lo diferencia de la materia inerte, nos encontrándonos con un concepto clave: LA AUTOPOIESIS. Parece que los seres vivos nos caracterizamos por ser seres autopoiéticos.

Este término - autopoiesis fué un concepto desarrollado por los biólogos chilenos Humberto Maturana y Francisco Varela y se refiere una propiedad esencial de lo viviente: la autoconstrucción o la autoproducción. Un ser vivo no es sino una red de procesos u operaciones (que lo define como tal y lo hace distinguible de los demás sistemas), y que puede crear o destruir elementos del mismo sistema, como respuesta a las perturbaciones del medio en el que vive. 
autopoiesis: la organización de la empresa viva. Capacidad para construirse a sí mismo
AUTOPOIESIS:
la capacidad de construirse a sí mismo
El ser vivo tiene la capacidad de construirse a sí mismo a partir de un intercambio de materia y energía con el entorno.

Tenemos pues, dos características básicas de los sistemas vivos, entendidos como sistemas autopoiéticos:
  • Son sistemas autónomos, auto-organizados, que se construyen a sí mismos
  • Al mismo tiempo, interactúan de forma continua con el entorno. Experimentan, por tanto,  la paradoja de la autonomía y la dependencia.
Aplicado este concepto a la Comunidad Económico Social de Trabajo (CEST) que es la empresa, el concepto de autopoiesis sirve para explicar al mismo tiempo la conservación y el cambio de la identidad de ésta como sistema social. La CEST conserva un mismo ADN desde su estado inicial de embrión hasta su fase de madurez y en su interacción con el entorno, va desarrollando órganos, funciones, departamentos, procesos, que permiten su supervivencia y desarrollo.

En principio, el desarrollo de la organización de dichas células, órganos y procesos podría adoptar diversas formas, con un mayor o menor nivel de organización, control, intervención y centralización de dicha organización. 

Parece que, en la naturaleza la autoproducción de los individuos ha optado por opciones de autoorganización y descentralización, entre todas las que podría haberse realizado. Los seres vivos exitosos en la evolución muestran organizaciones descentralizadas, modulares y autoorganizadas, que conforman una red de procesos que los mantienen con vida.








martes, 17 de abril de 2012

Innovación para construir el futuro



"Veo en los negocios una extensión de la naturaleza, con leyes no tan ajenas a aquellas que rigen la evolución. La naturaleza ha solucionado problemas por millones de años, tal vez sea hora de poner atención a cómo lo ha hecho" Stuart Kauffman

Algo más que "simple" evolución

Como sabemos, la selección natural fue uno de los principales mecanismos que Darwin propuso para explicar el cambio evolutivo: Las poblaciones que por azar hayan producido individuos mejor adaptados a su entorno, un entorno cambiante y en general, hostil, son las que sobreviven. 

Más de 150 años después de la publicación de “El Origen de las Especies”, la comunidad científica sigue dando a la selección natural un papel fundamental en la evolución. Sin embargo, podemos ir más allá: La denominada evo-devo muestra como la organización biológica puede entenderse mejor mediante el estudio combinado de la evolución (evolution) y el desarrollo (development): a tenor de los avances en biología, los expertos afirman que además de la azarosa deriva de la selección natural, que extrapolada al mundo empresarial nos podría conducir a adoptar actitudes fatalistas, la naturaleza cuenta también con soluciones organizativas ante las diversas circunstancias que su entorno -en permanente crisis- le presenta. 

Sobrevivir... naturalmente

la naturaleza es una fuerza imparable que no cesa de abrirse camino en las nuevas condiciones buscando formas innovadoras de enfrentar los nuevos hábitats.
"Una fuerza imparable para hacerse camino y sobrevivir":
Esta semilla ha sido capaz de atravesar
el duro asfalto.
Del mismo modo que la CRISIS ha hecho desaparecer empresas o incluso sectores enteros, la vida en la tierra está salpicada de extinciones masivas que han dado al traste con más del 90% de las especies que han existido (aunque los espectaculares dinosaurios se hayan llevado todo el protagonismo). Sin embargo la naturaleza es una fuerza imparable que no cesa de abrirse camino en las nuevas condiciones buscando formas innovadoras de adaptarse a los nuevos hábitats. 

Las empresas, entendidas como Comunidades Económico Sociales de Trabajo (CEST), son (somos) organizaciones biológicas de tercer orden (comunidades de organismos multicelulares) formadas por redes de interacción entre personas que necesitan desarrollar una actividad para su propia supervivencia y desarrollo. La evo-devo aplicada a las CEST nos llevaría a explorar formas innovadoras de organización colectiva de las propias capacidades, voluntades, valores, emociones, ideales, etc. de las personas que las integran. Contamos, por tanto,  con esa fuerza imparable para abrirse camino,  la de la organización colectiva.

Innovación para la supervivencia


Resulta curiosa la similitud entre las características que los biólogos han señalado como atributos identificados en los seres vivos capaces de evolucionar y los rasgos que identifican la empresa competitiva

  • 1) La característica más básica, que define al propio ser vivo es la capacidad para construirse a sí mismo: el ser vivo es la única “máquina” cuyo funcionamiento permite la mantención de su propia organización en el tiempo. Autonomía y capacidad de generación de patrones emergentes a partir de las interacciones entre sus células. ¿Favorece entonces la autoorganización y la autonomía? 
  • 2) Una de las claves del éxito biológico ha sido el comportamiento exploratorio: que ha llevado al desarrollo del sistema nervioso, que es el que permite a los seres ser sensibles y captar información de su entorno para ser capaces de percibir los cambios y poder desarrollarse en consecuencia. ¿Nos suena esto a vigilancia competitiva? ¿Prevención anticipación? ¿Planificación estratégica? 
  • 3) Las soluciones organizativas centralizadas no han sido tan primadas ni son tan frecuentes en los seres vivos que han llegado hasta nuestros días como aquellas otras diseñadas de forma “modular”, basadas en subprocesos independientes. ¿descentralización, delegación, equipos de trabajo, liderazgo compartido

Parece que si preguntáramos a la naturaleza por la receta de la superviviencia en tiempos de crisis, nos respondería con la sabiduría que otorga la experiencia, que hiciéramos como ella: que diéramos por hecho que la única constante en el devenir de la economía va a ser la crisis -entendida como cambio- y adoptáramos cuanto antes actitudes y capacidades para la innovación

Y probablemente nos definiría innovación como aquellos procesos participativos, que permiten hacer emerger patrones organizativos a partir de las ideas de todos, de tal forma que se puedan desarrollar nuevas prácticas en relación a 
  • los PRODUCTO/SERVICIO (nuevas características biológicas)
  • MERCADOS (nuevos hábitats)
  • la forma de realizar los PROCESOS (nuevos sistemas más descentralizados, autocontenidos, autónomos) 
  • la (AUTO) ORGANIZACIÓN (aprovechando toda la potencialidad de células y sistemas). 

lunes, 23 de enero de 2012

Cuadro de Mando Integral: un hábito saludable


De la misma forma que todos somos capaces de interpretar una analítica sin necesidad de ser doctores en medicina, el Cuadro de Mando Integral permite interpretar la salud de la empresa sin necesidad de conocimientos especializados previos.

Pese a la capacidad de autopercepción que todos tenemos de estado general de salud (cuando algo no va bien nos sentimos débiles, padecemos dolor de cabeza, sobreviene la fiebre, etc…), todos somos conscientes de la importancia de realizar un chequeo médico periódico para evaluar nuestro estado de salud actual y prevenir complicaciones futuras. Quienes, además, realizan una actividad deportiva, realizan chequeos más exhaustivos y frecuentes, como parte de su programa de preparación para la competición.


Estas revisiones se componen de una serie de pruebas e indicadores, seleccionados en función del perfil concreto del individuo (edad, antecedentes familiares, actividad física, circunstancias personales...). Una vez realizadas las pruebas y obtenidos los resultados, éstos son comparados con unos niveles objetivo que se consideran adecuados, estableciéndose una alerta cuando se superan ciertos límites. Lo cierto es que, en un nivel básico, muchos de estos indicadores y límites nos resultan familiares, incluso sin contar con formación médica (indicadores de colesterol, ácido úrico, azúcar en sangre, tensión arterial....).


¿Puede esto mismo realizarse en el marco de una actividad empresarial? 

En nuestras empresas, por pequeñas que sean, tenemos también una percepción del estado de salud a través de indicadores básicos (cifra de ventas, nivel de tesorería, pedidos en cartera...), de los que extrapolamos un diagnóstico básico, con mayor o menor nivel de detalle y de forma más o menos sistemática.

Ahora bien, ¿no están nuestras empresas realizando una actividad física cada vez más exigente y competitiva? Al igual que en el caso de los deportistas, debería plantearse un plan de chequeos periódicos algo más completos y orientados a un objetivo competitivo. Eso sí, teniendo en cuenta que los análisis de sangre demasiado continuos o las pruebas de esfuerzo demasiado exigentes pueden llegar a mermar nuestra capacidad competitiva, más que mejorarla, para que el sistema resulte eficaz para la pequeña empresa ha de estar adecuadamente dimensionado a su naturaleza.

Por ello, el diseño de un CUADRO DE MANDO INTEGRAL de nuestra empresa, o de un conjunto de indicadores clave para la gestión, debería cumplir varias premisas:

1. Tener en cuenta el perfil y características de la empresa 
2. Reflejar una "foto" clara y sencilla de la situación actual, comprensible por todos.
3.Tener un enfoque "a futuro", teniendo en cuenta los retos competitivos que la empresa se ha marcado
4. No requerir demasiados esfuerzos para su elaboración y/o seguimiento, puesto que, como decíamos, podría convertirse en un freno más que en un impulso a la toma de decisiones.

Un cuadro de mando integral es un medio destacable de comunicación interna que permite a los responsables de gestión de empresas cooperativas compartir el diagnóstico de situación sobre la marcha de la empresa de forma muy visual y comprensible por toda la comunidad social. 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Identificación del ADN del Negocio


Tres de las características del ADN que conforma el mapa genético de todo ser vivo son:
  • Primera: contiene la información relativa al origen y el pasado del ser vivo ,
  • Segunda: está en la base de su naturaleza, la información relativa a los rasgos que lo identifican como individuo único -genotipo- y que se mantienen constantes, aún cuando cambien todas y cada una de sus células infinidad de veces a lo largo de la vida del ser.
  • Tercera el ADN está necesariamente contenido en todas y cada una de sus células, independientemente de la función que cada una de ellas desémpeñe en el organismo. El ADN es el punto de partida de lo que el ser vivo (la empresa) será en el futuro.

Por ello, la definición de un nuevo negocio no parte de sus productos o servicios, estos son una mera consecuencia,. El punto de partida son las necesidades que la empresa pretende satisfacer, los segmentos de clientes a los que se dirige y el Know how o Tecnologías que lo capacitan para hacerlo . Este ADN (Antecedentes + Definición de Negocio) de partida, en su interacción con los factores ambientales (el entorno, su ecosistema), írá dando forma a la oferta o el catálogo final de productos o servicios ofrecidos al mercado, así como a un determinado modelo de desarrollo organizativo. 

El punto de partida es, por tanto, la identificación de la naturaleza del nuevo ser vivo, el análisis de las necesidades atendidas, que esrán su razón de ser, de las características de los segmentos de clientes y de los pilares básicos en los que se fundamenta la propuesta de valor de la empresa. La combinación de estos tres aspectos, (junto con un cuarto: antecedentes y los principios y motivaciones compartidas que han impulsado al equipo promotor a iniciar el proyecto empresarial), crearán el equilibrio sobre el que se deberán de sustentar el resto de decisiones y determinará la construcción y desarrollo de la empresa, del mismo modo que el ADN es el punto de partida para el desarrollo un organismo vivo.


Por tanto, antes de decidir cuáles van a ser los productos/servicios que vamos a ofrecer, tendré que decidir qué segmentos y necesidades vamos a atender.... y cuáles no. Y deberemos identificar aquellos aspectos (conocimientos, capacidades, recursos....) sobre los que se sustenta nuestra propuesta de valor, y que permiten marcar una diferencia frente a nuestros competidores, otros seres vivos diferentes a nosotros.

Desde que somos emprendedores, pequeños embriones, contenemos en nuestro ADN toda la potencialidad de desarrollo futuro. Una ídentificación de estos rasgos principales y permanentes de lo que somos ayudará a tomar todas las decisiones futuras en la dirección acertada. 

miércoles, 20 de julio de 2011

"Ahora entiendo mi empresa... en euros"


"Para mí, la información contable, el balance o la cuenta de resultados era algo complejo de entender (y no digamos de explicar). Sin embargo, como responsable, y más en épocas difíciles como la que nos está tocando vivir, me veo obligado a tomar decisiones en las que el criterio económico-financiero es clave (ej. ¿cuánto puedo invertir en el lanzamiento de una nueva serie de accesorios? ¿cómo puedo financiarlo?)
Juan Cruz Galarza, responsable de Uraldi (Disbainu, S.A.L)., dedicada al diseño y fabricación de artículos de baño de medio-alto standing (Uraldi), con 13 Trabajadores, participó en la edición pasada del Programa de Capacitación y Tutela Financiera de Spri, con A+g como Consultores Homologados.


La colaboración incluía una breve formación teórica, totalmente adaptada a no economistas, y un acompañamiento y tutelaje individualizado, orientado no sólo a interpretar la información contable de la empresa, sino a construir la cuenta de resultados y el balance planificados para ejercicios siguientes.

De forma conjunta entre el equipo de gestión de la empresa y el consultor, se elaboró un modelo sencillo (Excel), diseñado de tal forma que reflejase “los aspectos fundamentales del día a día de nuestro negocio, en nuestro propio lenguaje, para después traducir todo a euros, elaborando la cuenta de resultados y balances previsionales “Conociendo ahora la relación entre nuestras decisiones y su impacto económico-financiero, y por tanto, en nuestra cuenta de resultados o nuestro balance, se puede decir que “Ahora entiendo mi empresa,… en euros.

Además de Uraldi, otras empresas muy diversas (tratamientos químicos, fabricación de plataformas de elevación, elaboración de pan, fabricación de controladores electrónicos, fabricante de máquinas de vending, elaboración de productos cárnicos, servicios de mantenimiento industrial …) han colaborado con A+g en éste y otros programaslogrando una mayor capacitación en el ámbito económico-financiero, que les permite:
  • Tomar decisiones con una base más sólida, ya que es posible anticipar el impacto económico-financiero de las mismas.
  • Optimizar su estructura financiera, en la medida en que se facilita el planteamiento del plan de financiación (o re-financiación) y simplifica la comunicación con las entidades financieras.
  • Facilitar la explicación de la situación y resultados empresariales a otros agentes: no sólo a entidades financieras, sino, como en el caso de empresas de economía social, a los trabajadores "En Uraldi incluimos a todos los trabajadores en el Taller de formación económico-financiera para no economistas. Ahora resulta más fácil comprender y explicar, utilizando la información contable, la situación de la empresa y el impacto de nuestras decisiones desde un punto de vista económico-financiero”.